Botox vs. Xeomin: Todo lo que necesitas saber
En el mundo de la medicina estética, si hay un tratamiento que ha revolucionado la forma en que envejecemos, es la toxina botulínica. Comúnmente conocida por su nombre comercial más famoso, “Botox”, esta proteína se ha convertido en el estándar de oro para quienes buscan suavizar las líneas de expresión y devolverle al rostro una apariencia descansada y juvenil sin pasar por el quirófano.
Sin embargo, a medida que la ciencia avanza, han surgido nuevas opciones en el mercado. Hoy en día, la pregunta en la consulta del Dr. Perdomo no es solo si el tratamiento funciona, sino: ¿Cuál es la mejor marca para mí? Entre las opciones más destacadas encontramos a Botox y Xeomin. En este artículo, desglosamos sus diferencias, beneficios y todo lo que debes esperar de tu tratamiento.
¿Qué es la Toxina Botulínica y para qué se usa?
La toxina botulínica es una neurotoxina purificada que actúa relajando temporalmente los músculos responsables de las arrugas dinámicas. Estas arrugas son las que aparecen cuando gesticulamos: al reír, fruncir el ceño o asombrarnos.
A diferencia de los rellenos dérmicos (como el ácido hialurónico), la toxina no “rellena” el surco, sino que educa al músculo para que no se contraiga con tanta fuerza, permitiendo que la piel se alise. Sus usos principales incluyen:
- Frente: Suavizar las líneas horizontales.
- Entrecejo: Eliminar el aspecto de “enfado” o cansancio.
- Patitas de gallo: Relaja las líneas finas alrededor de los ojos.
- Baby Botox: Un nombre más bien comercial, con dosis menores como tratamiento preventivo.
- Usos médicos: Tratamiento de la hiperhidrosis (sudoración excesiva), migrañas y bruxismo.
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Botox vs. Xeomin: ¿En qué se diferencian?
Aunque ambas marcas utilizan la misma base activa, no son exactamente iguales. La principal diferencia radica en su composición molecular y pureza.
Botox (OnabotulinumtoxinA)
Es la marca pionera, fabricada por Allergan. Botox contiene proteínas accesorias (proteínas complejantes) que rodean la molécula activa. Estas proteínas ayudan a estabilizar la toxina, pero también son las responsables de que, en casos muy aislados, el cuerpo pueda crear anticuerpos contra el producto a largo plazo.
Xeomin (IncobotulinumtoxinA)
Conocido como el “Botox desnudo” o la toxina purificada. Xeomin, de laboratorios Merz, pasa por un proceso de fabricación adicional donde se eliminan todas las proteínas accesorias, dejando solo la parte activa del medicamento.
¿Por qué es esto importante? Al ser una fórmula más pura, existe un riesgo menor de desarrollar resistencia. Esto lo convierte en una opción excelente para pacientes que sienten que “el Botox ya no les dura como antes”. Además, al no tener proteínas añadidas, no requiere refrigeración antes de ser reconstituido, lo que algunos expertos asocian con una menor degradación del producto.
Beneficios de elegir una u otra
No existe una “mejor” marca absoluta, sino una mejor opción para cada paciente.
- Beneficios de Botox: Cuenta con la mayor trayectoria y estudios clínicos en el mundo. Su difusión es predecible, lo que permite al Dr. Perdomo una precisión milimétrica en zonas delicadas.
- Beneficios de Xeomin: Su pureza es su mayor fuerte. Es ideal para pacientes alérgicos o sensibles, y para aquellos que buscan un resultado “más suave” o menos rígido. Al no tener proteínas extras, algunos estudios sugieren que el cuerpo lo procesa de manera más eficiente.
¿A partir de cuántos días empieza el efecto?
Uno de los mitos más comunes es que los resultados son instantáneos. La toxina botulínica necesita tiempo para unirse a los receptores musculares y comenzar la relajación.
- Inicio del efecto: Por lo general, empezarás a notar los primeros cambios entre el 3er y 5to día después de la aplicación. Sentirás que el músculo tiene menos fuerza y que la piel se ve más luminosa.
- Efecto máximo: El resultado final y completo se alcanza a los 15 días. Es en este punto cuando se recomienda una cita de revisión con el Dr. Perdomo para evaluar si es necesario realizar algún retoque.
Tiempo de efecto: ¿Cuánto dura realmente?
La duración de la toxina botulínica depende de factores individuales como el metabolismo del paciente, la fuerza de sus músculos faciales y el estilo de vida (el ejercicio intenso y la exposición solar pueden reducir la duración).
En promedio, tanto Botox como Xeomin tienen una duración de 3 a 4 meses. En algunos pacientes, los efectos pueden prolongarse hasta los 6 meses, especialmente si el tratamiento se realiza de forma constante, ya que el músculo se debilita progresivamente y “aprende” a estar relajado.
Conclusión: ¿Cuál elegir?
La elección entre Botox y Xeomin debe ser una decisión conjunta entre tú y tu especialista. Mientras que el Botox es el clásico confiable con resultados probados por décadas, el Xeomin ofrece una alternativa purificada y moderna que evita la resistencia inmunológica.
Lo más importante no es la marca en la caja, sino la técnica de aplicación. En la clínica del Dr. Perdomo, priorizamos la armonía facial y la seguridad del paciente para asegurar que, sin importar la marca elegida, el resultado sea siempre natural y refrescante.
¿Estás listo para decirle adiós a las arrugas de expresión? Si quieres saber cuál de estas opciones es la ideal para tu tipo de piel y objetivos, agenda tu valoración personalizada con el Dr. Perdomo hoy mismo.